Comenzó el juicio por presunta trata de personas en lo de “Teté”: ella solicitó un proceso abreviado
Este viernes tuvo lugar, en la sede del Tribunal Oral Federal Nº1 de Mar del Plata, la primera audiencia en el marco del juicio por presunta trata de personas contra la tresarroyense Lucía Rosa Romero –conocida como Teté- y otros tres imputados: Miguel Angel López, Juan Domingo Lucero y Andrés Espinal.
Dos jueces, los doctores Nicolás Toselli y Fernando Machado, intervinieron de manera virtual en el inicio del debate, mientras que estuvieron presentes en la sala marplatense el doctor Roberto Atilio Falcone; un fiscal en reemplazo del doctor Juan Manuel Pettigiani, el imputado Espinal -ex policía de la DDI local- y su defensora, Elisa Hospitaleche. De manera online comparecieron, además, la propia “Teté” con sus abogados, Echegoyen y Giorgiani; López y Lucero, ambos asistidos por la defensa oficial, este último desde la localidad de Ezeiza.
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Lucía Romero y Juan Domingo Lucero, por quien surgió la investigación por presunta trata de mujeres que devino en el posterior allanamiento de la casa de Chacabuco 856, dieron inicio al trámite de juicio abreviado, pactando una pena de 5 años de prisión con la modalidad de arresto domiciliario (en la que se encuentran ahora), y que ya están próximos a cumplir por lo que en breve recuperarían la libertad. Pero a diferencia de lo que ocurre en la justicia ordinaria, donde un trámite de esta naturaleza se concreta sin pasar por los estrados, en el fuero federal el pedido de juicio abreviado se trata en la audiencia inicial del debate, y se resuelve cuando éste finaliza.
Cabe señalar, asimismo, que para Lucero y Romero el fiscal modificó la calificación original, que finalmente quedó en facilitación de la prostitución en un hecho y prostitución en condición de trata de personas en el resto. En tanto, pidió la absolución de López e imputó a Espinal, que declinó la posibilidad del juicio abreviado y por él se sustancia el debate, de encubrimiento agravado por tratarse de un delito especialmente grave y por su condición de funcionario policial.
En la primera audiencia se ratificó el pedido de juicio abreviado por parte de “Teté” y Lucero, que luego se desconectaron y se dio lugar a la apertura formal del debate con la declaración de Espinal. Además quedó pendiente resolver un incidente vinculado a la declaración de tres mujeres que estaban en la casa allanada, que no pudieron ser notificadas y el fiscal pidió que se incorpore su testimonio durante la instrucción, a lo que se opuso la defensa de Espinal.
En tanto se prevé que el debate continúe durante el resto de los viernes de septiembre, de hecho en el próximo se recibirá un testimonio clave: el de una mujer allegada a Lucía Romero, detenida junto a ella en el procedimiento y que posteriormente, tras decidir un cambio en su defensa y en su declaración inicial, fue considerada otra víctima de presunta trata.
Un caso resonante
La casa de Lucía Romero fue allanada, en el marco de un procedimiento con la intervención de la Policía Federal y con amplia repercusión pública, el 27 de noviembre de 2017. Allí se encontró a unas cuatro mujeres que ejercían la prostitución en supuestas condiciones de trata, y se detuvo a “Teté”, a Miguel Angel López y a una supuesta “encargada”, quien como se indicó en principio era sospechosa y luego fue sobreseída y considerada otra de las víctimas del caso, por lo que se reserva su identidad.
La investigación, a cargo del doctor Bernardo Bibel, juez federal de Necochea, se había originado por una denuncia contra Juan Domingo Lucero, por entonces residente en Pinamar. En esa ciudad, una mujer contó a las autoridades que Lucero la obligaba a ejercer la prostitución aun siendo su pareja, reteniéndole los documentos y obligándola, con el mismo fin, a trasladarse a Tres Arroyos para la misma actividad, a la sazón en el domicilio de la calle Chacabuco.
El 30 de mayo de 2018, la justicia ordenó la captura del entonces capitán Andrés Espinal, miembro de la DDI tresarroyense, quien para el juez Bibel era responsable de “encubrimiento agravado, incumplimiento de los deberes de funcionario público, delegación y retardo de Justicia por no promover una investigación en su calidad de funcionario público”. Libre desde el día siguiente, el expolicía enfrenta desde hoy los estrados judiciales. “Teté”, en tanto, permanece con arresto domiciliario desde diciembre de 2017, beneficiada entonces por ser mayor de 70 años.