Era oriunda de Quequén una joven muerta en Brasil: había denunciado a sus padres por abuso

9 octubre, 2022

Era oriunda de Quequén una joven muerta en Brasil: había denunciado a sus padres por abuso

Una joven argentina de 30 años fue encontrada muerta en su cama, con sangre en la boca, en la playa brasileña de Pipa, una localidad turística en el nordeste de Brasil, y es investigada por la Policía local como un posible asesinato o una intoxicación. El hecho ocurrió en la madrugada de este viernes, cuando dos amigos de Iara Nerea Reynoso, la encontraron inconsciente y decidieron llevarla de urgencia a una salita de salud cercana, en Tibau do Sol, donde fue asistida, pero los médicos no pudieron reanimarla.

Con el correr de las horas tomó estado público el hecho de que Iara era oriunda de la localidad de Quequén, que oportunamente denunció abusos en Necochea y hace unos meses había presentado una denuncia ante la Comisaría de la Mujer de Mar Del Plata, denunciando abuso sexual intrafamiliar, violencia económica y de género hacia sus padres. También pidió una medida de restricción de acercamiento sobre ellos.

El 22 de febrero de este año, la Comisaría de la Mujer de Mar del Plata recibió una denuncia de Iara Reynoso, en la que acusaba a sus padres de maltrato, violencia laboral y de abuso sexual a su difunto abuelo, cuando era niña.
En su declaración, la mujer de 30 años encontrada muerta en Praia de Pipa, pidió medida cautelar de restricción de acercamiento a sus padres, a quienes le atribuyó violencia económica y de género.

La mujer denunció que desde los 12 años sus padres la obligaban a vender artículos en los semáforos, etc., y no le daban el dinero. “Él pasaba con el auto a buscar las ganancias por los semáforos que trabajábamos, recién a los 19 años blanquearon plata a nuestro nombre” indicó.
Además, dijo que llevaba un año sin contacto con su madre y finalizó su denuncia diciendo: “tengo miedo por mi vida”.

Por esta situación, Iara, quien nació en la localidad de Quequén el 12 de enero de 1992, realizó un extenso post en su cuenta de Facebook el 17 de julio del año pasado, explicando que había decidido radicarse en otro país para “seguir recordando situaciones del pasado que había bloqueado para poder sanarlos”.
“Pitu”, como le decían sus amigas, aseguró que durante sus 30 años sufrió abuso sexual por parte de su familia, como también violencia física, psicológica, laboral, de género y económica, por parte de sus padres.
Por estas razones, la víctima contó que había decidido cortar lazos con sus progenitores, a quienes les inició “acciones legales”.

Asimismo, en su posteo expresó que “Duele y duele muchísimo haber crecido en un ambiente con carencias de amor, respeto, libertad, empatía, compasión”; y continuó diciendo que ‘la familia buena y unida’ poder creer todo esto pero ni yo era consciente de la normalización de violencia con la que crecí, con las tantas mentiras y manipulaciones a lo largo de la vida. Hoy ya no tengo más relación con ellos, ni con la mayoría de mis hermanos/as, el contacto cero fue la única manera que tuve para empezar a sanar”.
Fuente: Diario Necochea