Escalofriante relato de una de las jóvenes que compartió habitación con Julieta Uriarte

9 octubre, 2015 Leido: 8

Escalofriante relato de una de las jóvenes que compartió habitación con Julieta Uriarte

Una de las tres compañeras que compartía habitación con la joven chavense Julieta Uriarte, y que fue testigo de sus últimos momentos de vida, compartió un escalofriante relato en su muro de Facebook, que fue replicado por centenares de personas en la red social. La joven no sólo da cuenta de su mirada sobre los acontecimientos que rodearon al fallecimiento de su compañera durante el viaje de egresados, sino que además cuestiona a la empresa organizadora y a la atención de la médica, que resulta la única imputada en la causa judicial en torno al caso.

“¿Querer ensuciar la empresa? Soy la amiga, una de las que estaban en la habitación del hotel. Tengo todos los motivos para culpar a la empresa por la mala atención de la doctora de turno, la despreocupación que hubo, todo el tiempo diciendo que era normal, ¿a ustedes le parece normal que una chica no pueda mantenerse parada?”, dice el texto publicado en la red social por Milagros Cano.

Relata Milagros que “el día 6/10 nos fuimos a comprar chocolates mientras Juli dormía, ya que se sentía cansada y ella ya había comprado. Al llegar a la habitación nos abrió la puerta y la notamos muy mareada y casi sin poder mantenerse parada por el dolor de piernas. Yo y mis amigas decidimos obligarla a que bajara a comer algo, pensando que era porque últimamente comía menos de la mitad de lo que se servía. Casi ni tocó la comida, agarra el vaso con agua y se le cae sobre el celular donde no hace nada, ni se preocupa por tener el celular lleno de agua. Subimos a la habitación y ella se acuesta, con mis compañeras decidimos buscar a la doctora de turno la cual no se encontraba en el consultorio, sabiendo que había más de tres personas, incluso una mucama, esperando a que la atienda. La fuimos a buscar al kiosco del hotel, donde se encontraba muy cómoda llenando unos papeles, le dijimos si podía subir a nuestra habitación ya que nuestra amiga no podía moverse hasta el lugar, a lo que la doctora, sin ningún tipo de preocupación hacia la paciente contesta: ‘cuando termine de hacer estos papeles voy’. A los diez minutos llega, le toma la temperatura, escuché que dijo que el color de piel era normal, que no tenía fiebre y no era nada, y se retira rápidamente sin siquiera preguntarle si le dolía algo, y sabiendo que no podía moverse ni le tocó las piernas ni nada, se fue. Con mis compañeras organizamos las prendas de nieve y barro que debíamos devolver a la empresa y bajamos donde se encontraban los demás compañeros del grupo.

“A los 20 minutos –continúa la descripción publicada por Milagros- sube una de las chicas a buscar la cámara, donde se encuentra con lo peor: Julieta se encontraba morada de pies a cabeza, labios lastimados, dientes marrones, casi delirando. Corre a buscarnos a nosotras y al coordinador, donde éste decide llamar urgente a una médica de un hospital ya que en el hotel en el momento no contábamos con ningún doctor de turno. Durante los 20 minutos de espera, Julieta pedía ayuda, asustada preguntaba qué pasaba, le costaba respirar. Llega una doctora y nos retira a todos de la habitación. A las 5 horas nos informan que falleció y que no sabían por qué”, finaliza el testimonio.