Horror en el cementerio: profanaron nichos de dos miembros de la familia Traico

10 septiembre, 2014 Leido: 22

Horror en el cementerio: profanaron nichos de dos miembros de la familia Traico

Alrededor de las 22.30 de ayer ingresaron tres individuos al cementerio municipal. Tras mantener cautivos a los dos serenos del lugar, abrieron a golpes dos nichos. Profanaron los ataúdes y dejaron los cadáveres, de un hombre y una mujer pertenecientes a la familia Traico, de origen gitano, en un pasillo. Babito Traico aseguró que por una antigua tradición zíngara, los muertos son inhumados con dinero y piezas de oro, lo que sin duda habría motivado el macabro accionar de los profanadores.

Los desconocidos sorprendieron al sereno que cumple funciones hasta las 23, Daniel Espinal, y tras llevarlo a la parte trasera de la necrópolis, le ataron las manos con cinta de embalar y lo sujetaron a un palo para que no pudiera moverse. Mediante amenazas -le decían que lo iban a degollar- le preguntaron a qué hora era el cambio de turno. Esperaron a su relevo, Marcelo Rodríguez, al que le dieron el mismo trato que a su compañero y lo dejaron atado junto a él.

Apenas minutos después, Espinal y Rodríguez comenzaron a sentir golpes y ruidos metálicos, de mazas, de cortafierros. Pero no lograron zafarse de sus ligaduras hasta las 2 de la mañana, cuando descubrieron la profanación de los féretros y los cadáveres a la vista, en un horroroso espectáculo.

Los cuerpos corresponden a una mujer fallecida en 1996, a los 66 años, identificada como Margarita Traico y a un hombre muerto en 1992, Jorge Traico.

En las primeras horas de hoy, los empleados del cementerio formularon la denuncia policial, por lo que el tema ya está siendo investigado.

Una tradición zíngara

Entrevistado por LU24, Babito Traico, hijo y sobrino de la mujer y el hombre cuyos nichos fueron profanados, respectivamente, aseguró que los cuerpos de los gitanos se entierran “por tradición, con plata y oro, para pagar arriba lo que necesiten, como si fuera un derecho al cielo. Se sigue haciendo desde hace mil años, aunque quizá los más jóvenes no le ponen tantas cosas. No sé qué quieren con un muerto. Tienen que salir a laburar. Ir a sacar una tumba es demasiado, es una cosa que no se puede creer. La justicia tiene que tomar medidas ya, hay que cambiar las leyes. Me extraña que un tipo vaya a pelear con una tumba para sacar una monedita de oro”, dijo Traico.

El integrante de la conocida familia gitana residente en Tres Arroyos recordó que hace años ocurrió algo similar con la tumba de su hermano Elías, que también fue profanada con fines de robo.

Seguridad municipal

Ha trascendido que el personal del cementerio está muy preocupado por este horrendo suceso y por las deficiencias que revela en torno a la seguridad de la necrópolis.

Cabe recordar, como antecedentes además, que hace una semana, trompearon a la secretaria de Desarrollo Social, Claudia Cittadino, en su propio despacho; y que otro empleado municipal fue sorprendido en plena calle por dos asaltantes cuando salía a trabajar.