( audio) Jorge Cordiglia analizó la problemática de las motos y la seguridad vial en Tres Arroyos
El especialista en seguridad vial y funcionario de Vialidad Provincial, Jorge Cordiglia, dialogó con LU24 sobre la creciente preocupación por las motos, las picadas y la violencia hacia el personal de tránsito en Tres Arroyos, y aseguró que la raíz del problema es estructural: “En Argentina no existe la constancia para sostener un plan de seguridad vial”.

Cordiglia, quien años atrás estuvo a cargo del área de Seguridad en el último gobierno vecinalista, sostuvo que las soluciones no pasan por medidas punitivas extremas sino por políticas sostenidas en el tiempo. “Para que la rabia no se termine, no hay que matar a todos los perros. Pensar que castigando a todo el mundo se arregla es un error. El Estado ha fallado en sostener políticas continuas”, afirmó.
Educación vial: la deuda histórica
El entrevistado recordó que desde 1994 la educación vial es obligatoria en las escuelas de todo el país, pero nunca se implementó adecuadamente.
“Nunca se aplicó porque la materia no otorgaba puntaje docente. Es así de simple y de trágico. Si no se normaliza la educación vial desde los más chicos, no se puede esperar resultados distintos”, explicó.
Para Cordiglia, la formación debe ir mucho más allá de decir “usen casco” o “el rojo es pare”.
Señaló que “hay que enseñar física, consecuencias, mecánica, el por qué real de las cosas. Si vas a cierta velocidad, tu contacto con el piso es de un centímetro. ¿Cómo pretendes frenar?”
Violencia y operativos: una combinación que preocupa
Consultado por la situación actual en Tres Arroyos, Cordiglia fue contundente: “El inspector de tránsito está en una tremenda desventaja. Muchos motociclistas reaccionan con violencia: insultan, escupen, patean. Y si no hay apoyo policial, el inspector no puede intervenir”.
Recordó que la relación entre los gobiernos locales y la policía siempre requiere coordinación: “La policía es estructurada. Si el libro dice 1, 2, 3, no puede hacer 3, 2, 1. Los operativos tienen que ser planificados, consensuados y sostenerse en el tiempo.”
También señaló que muchos municipios ya facultan por ordenanza a inspectores y policías a retirar motos por faltas visibles aun estando estacionadas: “Si un vehículo está detenido y claramente en infracción —sin patente, con escape no reglamentario— debe poder ser secuestrado. Es parte del ordenamiento.”
“El accidente no se puede evitar; lo que sí se puede es reducir el daño”
Cordiglia enfatizó que los países más avanzados ya comprendieron que los accidentes son inevitables, pero no las consecuencias.
“Se apunta a bajar el impacto del accidente. Ser crudos en el relato, enseñar consecuencias reales. Eso es concientizar”, sostuvo.
Una herramienta clave: la ordenanza
Sobre la reciente ordenanza aprobada en el Concejo Deliberante, consideró que es un paso importante: “Hay una herramienta fuerte. Si se reglamenta y se aplica con continuidad, es perfecto. Pero todo depende de la coherencia de quienes tienen responsabilidad técnica y política.”
Un problema histórico que vuelve
Cordiglia recordó que estas situaciones no son nuevas: “Vos conoces lo que era el parque Cabañas. Hasta que están las luces azules está todo calmo. Se van los inspectores y es un desbande. Hace años se mataron tres chicos frente a una dependencia policial. Pasó antes y pasa ahora.”
También mencionó el reciente caso del joven que chocó violentamente durante una picada: “El padre me dijo: ‘La macana se mandó; ahora hay que trabajar para que se recupere’. Hay chicos que no entienden el riesgo, que desafían a ver quién tiene más potencia.”
El desafío pendiente
Cordiglia cerró insistiendo en la necesidad de políticas públicas sostenidas: “Concientizar sirve, pero tiene que ser constante. No puede depender del gobierno de turno. Si no hay continuidad, siempre volvemos a empezar.”