“Me podría haber matado”, afirmó el remisero agredido en la puerta del Hospital

“Me podría haber matado”, aseguró Eric Auzmendiz, el chofer de remis que en la tarde de este miércoles fue agredido en la puerta del Hospital Pirovano cuando esperaba por una pasajera.
En diálogo con LU 24 contó lo sucedido: “Estacioné en la rambla porque estaba esperando a una señora mayor que le dieron el alta, salía en silla de ruedas y la tenía que llevar a Claromecó”.
“En ese momento escucho muchos insultos, ni siquiera un hola, pensé que había pasado algo en el Hospital, miro hacia el costado y estaba esta gente, les digo si me estaban hablando a mí y me dicen que sí y siguieron con los insultos, querían que corra el auto”, agregó.
“Lo muevo, no vi que había una persona descompensada en el otro auto porque estaba al costado mío, estacionado en la parte para salir hacia la ruta. Lo corro hacia la punta de la rambla y el que manejaba sale y me dice que no me corría y seguía con los insultos”, continuó el relato.
“No entendía nada hasta que vi que una de las personas de ese vehículo fue hasta adentro del Hospital y agarró una silla de ruedas, ahí me di cuenta que querían bajar a un pasajero para subirlo a la silla e ingresarlo al Hospital”, explicó.
“Cuando pongo el auto en marcha, se acerca una persona y me pega una piña. Paro el coche, me bajo y me enfoqué con quien me pegó, no vi a la otra persona que venía por el costado y me da una piña. Me inclino hacia arriba para defenderme y el primero que me golpeó estando yo en el vehículo me arrojó una piedra que me dio en la cabeza y me noqueó”, afirmó.
Auzmendiz reveló que “estuve internado con la madre de ellos, que era la que estaba descompensada. Yo le hablaba a la señora para saber si se encontraba bien, si necesitaba algo”.
“Lo que más me afectó fue la violencia: me podría haber matado o pegado en un ojo. Me quedé con esa bronca porque podemos discutir, golpearnos, que no lo veo correcto, pero arrojar una piedra grande a la cabeza me parece que estamos remal como sociedad”, lamentó.
“Me hicieron una tomografía y me sacaron un pedazo de piedra de la cabeza”, expresó indignado.
“No conozco a estas personas, si se dónde viven y que una trabaja en la Municipalidad porque alguien ahí dijo que eran compañeros. Hice la denuncia, dejo todo en manos de la Policía y la Justicia”, dijo.
Asimismo, sostuvo que “no pretendo hacer justicia por mano propia ni nada por el estilo porque me rebajaría al nivel de esa persona”.
“Me podrían haber dicho ´muchacho, te podés correr que tengo a mi mamá descompensada´. Tuve que adivinar qué estaba pasando porque arrancaron con los insultos. Estas personas estaban muy nerviosas, después otro hizo quilombo adentro del Hospital. Ya son así, apartemente se manejan en la vida de esta manera y eso asusta”, finalizó.