Moller, tras el allanamiento: “Quieren sacar provecho de una lastimosa situación personal” (video)

16 noviembre, 2024

Moller, tras el allanamiento: “Quieren sacar provecho de una lastimosa situación personal” (video)

Tras el allanamiento que una comisión policial de la subDDI de Tres Arroyos realizó el pasado miércoles en la casa en la que convive con su madre, el concejal de La Libertad Avanza Gustavo Moller hizo un descargo por redes sociales y dijo que las armas secuestradas “pertenecieron a mi padre fallecido hace dos años”.

“Lamentablemente la denuncia proviene de un familiar enfermo y se funda en un acto de venganza del cual no se midieron consecuencias”, aseguró.

Además, cargó contra la Justicia y la política: “Voy a reprochar con el máximo énfasis la acción de la fiscalía que ha dado declaraciones a periodistas sobre el tema cuando yo no he sido solicitado a ninguna declaratoria, ni tengo ningún dato de acusación alguna, y evidentemente sin ninguna posibilidad de defensa judicial, fue igualmente ventilado a la prensa con las connotaciones políticas que implica y la fiscalía no puede desconocer”.

“Y así muchos agentes del inescrupuloso mundo político local, usando el argumento de alguien enfermo y las imbricaciones entre política y justicia, se suman a sacar provecho de una lastimosa situación personal que, repito, solo produce escarnio en mi madre anciana, efectos de mi padre fallecido, y muestra la ausencia de programas efectivos para el tratamiento de la salud de muchos vecinos”, añadió.
Asimismo, tildó a LU 24, que difundió la información, de ser “un medio periodístico militante” y consideró que es “una causa judicial sin destino”.

Consultado por esta radio, prefirió no hacer declaraciones y compartió lo expresado en su cuenta de Instagram.

El descargo

Ante una noticia difundida por un medio periodístico militante me veo obligado a hacer aclaraciones sumamente dolorosas en lo personal porque involucran a mi familia.
El día miércoles de la pasada semana se produjo un allanamiento en la casa donde convivo con mi madre. En él, efectivos de la DDI realizaron un allanamiento en busca de armas de fuego que fueron entregadas voluntariamente. Esas armas pertenecieron a mi padre fallecido hace dos años y por ser un gran aficionado tienen un importante valor afectivo. Era su pasión, lector incansable y conocedor sobre la temática.

Mi padre falleció hace dos años y no evaluamos desde entonces que acciones seguir con ellas.
Lamentablemente la denuncia proviene de un familiar enfermo y se funda en un acto de venganza del cual no se midieron consecuencias. En reiteradas oportunidades desde este domicilio debimos reclamar la presencia policial. También mediante la intervención de una de mis hermanas que vive en Neuquén realizamos una denuncia policial ante los reiterados hechos de acoso cuyo principal sufriente es mi madre de 80 años. Nunca hubo respuesta del Estado a pesar de numerosos antecedentes que involucraron incluso estamentos educativos, procedimientos de guarda de menores y otros más. Debo decir que esta situación tuvo y tiene innumerables testigos, desde otros familiares a personal que trabaja y trabajo en esta vivienda.

No voy a seguir profundizando en ese tema porque repito es sumamente doloroso en lo personal.
Si voy a reprochar con el máximo énfasis la acción de la fiscalía que ha dado declaraciones a periodistas sobre el tema cuando yo no he sido solicitado a ninguna declaratoria, ni tengo ningún dato de acusación alguna, y evidentemente sin ninguna posibilidad de defensa judicial, fue igualmente ventilado a la prensa con las connotaciones políticas que implica y la fiscalía no puede desconocer.

Y así muchos agentes del inescrupuloso mundo político local, usando el argumento de alguien enfermo y las imbricaciones entre política y justicia, se suman a sacar provecho de una lastimosa situación personal que, repito, solo produce escarnio en mi madre anciana, efectos de mi padre fallecido, y la muestra la ausencia de programas efectivos para el tratamiento de la salud de muchos vecinos.

En resumen, pagamos sicólogos, siquiatras, recurrimos a la policía, la justicia y nadie dio respuestas efectivas de tratamiento hasta hoy que encima tenemos que involucrarnos en una causa judicial sin destino. O sea, pagar abogados también.