Ordenan nuevas pericias para saber si el femicida de Fabiana Suita puede ser juzgado

2 marzo, 2020

Ordenan nuevas pericias para saber si el femicida de Fabiana Suita puede ser juzgado

La Sala II de la Cámara Penal bahiense rechazó una presentación de la defensora oficial María Paula Lalanne y ordenó que Carlos Javier San Román, autor del femicidio de su expareja Fabiana Suita, sea sometido a nuevas pericias para determinar si puede ser juzgado. El órgano judicial indicó la necesidad de establecer si el imputado posee capacidad para estar en juicio, y de comprender y afrontar los alcances de un proceso penal. Los magistrados explicaron que con esa información se podrá decidir acerca de la suspensión o no del trámite de la causa.

Del mismo modo, los magistrados Guillermo Petersen, Alfredo Hernán Monez Ruiz y Guillermo Emir Rodríguez, confirmaron la decisión de la justicia de Garantías tresarroyense, que había negado el sobreseimiento del imputado y ordenado su internación provisional en el instituto neuropsiquiátrico de seguridad de la Unidad Penal Nº 34 Melchor Romero.
El 14 de octubre de 2018, Carlos Javier San Román concurrió a la casa de su expareja Fabiana Suita, ubicada en Magallanes al 1000, del barrio Olimpo de esta ciudad, con la supuesta idea de dialogar y retomar la relación.
Ambos compartieron el almuerzo, pero luego se produjo una discusión y la mujer fue atacada con un cuchillo, recibiendo heridas en el tórax que determinaron su fallecimiento.
San Román se entregó algunas horas después en la Comisaría. También trascendió que le mencionó a una persona que se había “mandado una macana”.

Peligrosidad

San Román se encuentra procesado con prisión preventiva e imputado del delito de homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por ser cometido contra una mujer mediando violencia de género.
En el fallo los camaristas mencionaron detalles del examen psiquiátrico y psicológico realizado a San Román después de su arresto.
En el mismo se menciona que “por sus limitaciones intelectuales y afectivas”, en situaciones de fuerte movilización personal, “puede presentar dificultades en el manejo de los aspectos impulsivos-hostiles”.
Los profesionales que lo evaluaron coincidieron que “no pudo dirigir adecuadamente sus acciones, aunque pudiera entender antes y después que su conducta era disvaliosa”.
Consideraron también la necesidad de un tratamiento psicológico regular y obligatorio, supervisado por terceros responsables y con controles periódicos de un psiquiatra.
Posteriormente, a pedido de la fiscalía y la defensa, la justicia ordenó que San Román sea peritado nuevamente, esta vez por profesionales de Azul.
En esa resolución se indicó la necesidad de efectuar el estudio ante la ausencia de elementos suficientes para acreditar que el acusado “actuó bajo la causal de inimputabilidad”.
La Cámara bahiense consideró que a partir de la información reunida en la causa, “no es posible inferir que hubiera desaparecido o pudiera desaparecer mediante un tratamiento” la posibilidad de que San Román sea peligroso para sí mismo o para terceros. Los jueces señalaron también que frente a la peligrosidad informada, “la decisión de la internación no se vislumbra arbitraria o irrazonable”.
FUENTE: La Nueva