Otro robo a mano armada en la casa donde viviera Graciela Vizzolini

3 agosto, 2015 Leido: 17

Otro robo a mano armada en la casa donde viviera Graciela Vizzolini

Desconocidos volvieron a asaltar la casa de Istilart 516, donde hasta su fallecimiento vivió la reconocida vecina Graciela Thomas de Vizzolini. Fue a las 8.30 de hoy, cuando los malvivientes, aparentemente tres personas que actuaron a cara descubierta, lograron acceder a la vivienda mediante el simple gesto de tocar el timbre. Se llevaron elementos sobre cuya descripción no hubo mayores precisiones, y maniataron a la encargada de cuidar la casa, María Rosa Fiat, que recién cuando se libró de las ataduras pudo dar aviso a la policía. Para escapar utilizaron un automóvil Citroën Xsara color verde, dominio CMX 417 y propiedad del cuidador de la residencia, que fue encontrado por efectivos de la flamante Policía Local en la calle Roca al 1400.
Según pudo verse en el lugar donde los nuevos efectivos lo encontraron, el rodado fue abandonado con toda premura por los delincuentes, ya que dejaron una puerta trasera abierta y la marca de la frenada previa a detenerse en el sitio – donde seguramente se subieron a otro auto- bien clara en el pavimento.
Los autores del hecho, de acuerdo a los dichos de las fuentes, llevaban consigo armas de fuego, con las que amenazaron a Fiat antes de lograr inmovilizarla para conseguir sus objetivos. Para maniatarla utilizaron cinta de embalar, el mismo elemento usado por quienes cometieron el atraco perpetrado a Valeriano Menna, ocurrido el viernes en República del Líbano 61.

El antecedente

La misma vivienda y los mismos cuidadores fueron blanco de otro hecho delictivo similar, ocurrido el 29 de junio pasado, y según las versiones ya tenían pensado por estas horas dejar el trabajo y mudarse a otro lugar. Esa noche, alrededor de las 21, también tres desconocidos irrumpieron en la casa y redujeron al matrimonio encargado del cuidado de la misma y a una persona que los acompañaba. Armados y con los rostros cubiertos con pasamontañas, llegaron incluso a golpear a la mujer, antes de lograr alzarse con joyas, dinero en efectivo y otros elementos. De la misma manera en que se desencadenaron los hechos hoy -¿quizá con los mismos protagonistas? – escaparon aquella noche en una camioneta blanca que estaba guardada en un garaje de la casa de la familia Vizzolini, que apareció poco después.