Pedirán la detención del menor que atacó al remisero para robarle

17 febrero, 2016 Leido: 3

Pedirán la detención del menor que atacó al remisero para robarle

La fiscal del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, doctora Marina Vizzolini, dijo a LU 24 que tras cumplir con los pasos procesales de rigor en torno al menor sospechado de ser el autor del violento asalto al remisero Florencio Bustos, se pedirá su detención al juez de Garantías.

El menor en cuestión, que al parecer se encontraba bajo los efectos del alcohol o alguna sustancia tóxica, está acusado de atacar a puntazos al remisero Florencio Bustos, conductor de una unidad Fiat Palio color azul que presta servicios en Remise Alas, de Rivadavia y Liniers. El nombrado fue abordado esta madrugada a la 1.30 por el pasajero, que tras solicitar ser trasladado a un domicilio del Barrio Municipal, en el momento de descender del vehículo comenzó a propinarle puntazos con un cuchillo al chofer hasta que lo hirió en una pierna.

La situación procesal del menor se definirá en las próximas horas, aunque según la fuente oficial ya tomó contacto con la defensa oficial y sería indagado por la fiscal.

Florencio Bustos: “Viví un momento horrible”

Florencio Bustos, el remisero asaltado, relató a la radio que “levanté el pasajero cuando me llamaron de la agencia, alrededor de la 1.30, y me pidió que lo lleve a una dirección en el Barrio Municipal. Iba charlando conmigo el chico, yo noté que estaba alcoholizado. Cuando llegamos no podía abrir la puerta y le dije que la empuje, pero él sacó un cuchillo y entró a tirarme puntazos como para acertarla, pidiéndome la plata, la plata…Yo le decía que pare, que se la iba a dar, pero no dejaba de tirarme puntazos incluso por la espalda. Yo no podía abrir la puerta hasta que en un momento hice como que quería salir por la ventanilla y me pegó el puntazo en la rodilla. Cuando logré bajarme del auto se bajó detrás de mí y me quería correr, di la vuelta al auto y notaba que él buscaba ahí cerca del volante la plata. En un momento agarré algo del suelo y amagué con tirárselo, hice lo mismo con la guantera como que quería sacar un arma y entonces se asustó y se metió en la casa, donde se escuchó que se rompía un vidrio”.

Lejos de calmarse en su propia casa, el joven siguió atacando a Bustos, y ni siquiera podían retenerlo dos mujeres, una mayor y otra más joven, que salieron de la vivienda cuando llegó. “Me seguía atropellando con el cuchillo y yo les decía a estas mujeres que lo agarren, porque ni siquiera podía sacar yo mi auto. Ahí intentó otra vez meterse en el auto para sacar algo, cuando la madre y algún vecino o pariente pudieron agarrarlo, yo subí al auto y me retiré del lugar. Avisé a la agencia que llamaran a la Policía porque yo sentía que me había lastimado mucho la rodilla, me sangraba muchísimo. Yo le di la dirección del chico a la Policía, pero ellos ya sospechaban que podía ser él”, aseguró Bustos.

El remisero fue atendido en el Hospital Pirovano, y si bien la lesión resultó ser de escasa consideración, el momento que vivió fue dramático. “Los puntazos eran continuos, viví una situación muy fea porque no sabía dónde podía ir a parar el cuchillo. Estaba sacado, ni siquiera me daba tiempo a abrir la puerta del auto. Podría haber sido mucho peor. Fue horrible”.