Piden prisión preventiva para Jonathan Luna, el asesino confeso de Micaela

27 junio, 2016 Leido: 9

Piden prisión preventiva para Jonathan Luna, el asesino confeso de Micaela

El fiscal Rodolfo De Lucía solicitó esta mañana a la jueza de garantías Gilda Stemphelet la prisión preventiva para Jonathan Luna, el asesino confeso de Micaela Ortega, detenido desde hace un mes en la cárcel de Saavedra.

El pedido de De Lucía surge a pocos días de que Luna fuera sometido a diversas pericias psiquiátricas para determinar si efectivamente se trata de una persona imputable.

Fuentes judiciales estiman que Stemphelet no dudará en avalar el pedido de la fiscalía, por lo que se descarta que Luna continuará detenido hasta el momento del juicio oral y público, según publicó el sitio bahiense La Brújula 24.

La calificación será “homicidio agravado por violencia de género”.

Crimen macabro

La noche del 22 de abril, pocas horas antes de que Mica abandonara su casa habló una de sus amigas a través de Facebook y le pidió ir a su casa porque, contaba, se había peleado con su mamá. Ese dato fue corroborado por los investigadores.

Sin embargo, esa madrugada Micaela entabló otra charla con una chica aparentemente de su misma edad pero que solo conocía por la red social: “Rochi de River” -una de las cuentas que utilizaba Jonathan Luna.

Mediante engaños, el asesino la convenció de que cambiara de planes y la invitó a irse con ella, para lo cual le manifestó que la iría a buscar su primo. Esa fue la trampa mortal.

Confiada, Micaela le dejó la carta a su mamá, tomó su mochila rosa con unas pocas pertenecías y 200 pesos y se fue hasta la puerta de la escuela, el punto de encuentro previamente acordado.

El lobo, disfrazado de cordero, la guío como quedaría retratado en las imágenes de las cámaras de seguridad. La chiquita lo siguió creyendo inocentemente que ese hombre la llevaría al encuentro de su amiga.

Pero Luna ya tenía un plan macabro en mente. La condujo hasta el monte de Cerri. Allí la intentó abusar, le robó y finalmente la asesinó asfixiándola con una remera.