Secuestraron raticidas e insecticidas en allanamientos por perros envenenados en San Mayol

7 agosto, 2021

Secuestraron raticidas e insecticidas en allanamientos por perros envenenados en San Mayol

Dos allanamientos con resultados positivos llevó a cabo personal del CPR Tres Arroyos en el marco de la investigación por el envenenamiento de tres perros en San Mayol.
Según se informó, en los procedimientos realizados en un domicilio de nuestra ciudad y en una vivienda de San Mayol, en el marco de una causa por infracción a la Ley 14.346, de maltrato y actos de crueldad contra animales, se secuestraron tres envases de raticida Ultramax, cuatro envases de insecticida en polvo y granulado, raticida líquido en envases de detergente, y un envase de insecticida Glacomax.

LA-PERSE

El informe policial da cuenta que “luego de colectar testimonios y demás elementos probatorios, donde se indica la autoría del aberrante hecho a un vecino de la localidad de Tres Arroyos, que posee un domicilio también en San Mayol, y sendas causas por hechos similares en el presente año, por los cuales ha sido allanado en dos oportunidades, se obtuvieron, a requerimiento del fiscal interviniente (UFIJ 17) y por disposición del Juzgado de Garantías en turno, dos órdenes de allanamiento en IPP por Infracción a la Ley de Tratos de Crueldad Animal”.
Asimismo, se indicó que los allanamientos fueron concretados este viernes. Uno fue en un domicilio ubicado en calle Derqui de la planta urbana de Tres Arroyos, donde incautaron un envase de raticida líquido y otro de insecticida Glacomax.
En tanto, en la finca de San Mayol secuestraron tres envases de raticidas Ultramax y cuatro de insecticida en polvo y granulado. También se contó con una orden de requisa para un auto y una camioneta, vehículos propiedad del sujeto, en los cuales no se hallaron elementos de interés.
El reporte agrega que “es de destacar que con el resultado del allanamiento y el secuestro de biocidas preparados, los cuales por su método de acción coinciden con el resultado detectado por el veterinario al momento de la autopsia de los tres canes muertos, donde se observó que el producto utilizado había generado un efecto devastador en los órganos internos de los canes. (Ya que el autor del hecho con evidente saña y alevosía, suministró con piezas de pollo rociadas por un biocida líquido, que fue inmediatamente absorbido por el estómago de los animales y su dispersión y efecto fue inmediato e irreversible)”.