Seguridad: Garate reclamó a Kicillof, este al Ministro quien contraatacó con auditores de Asuntos Internos en Tres Arroyos

16 julio, 2026

Seguridad: Garate reclamó a Kicillof, este al Ministro quien contraatacó con auditores de Asuntos Internos en Tres Arroyos

El hilo se corta por lo más delgado, dice el dicho popular. Y el presente que tiene la seguridad en Tres Arroyos disputándose en las más altas esferas políticas, recaerá en lo más débil que son los hombres y mujeres uniformados, que llevan sobre su piel un gran manto de vocación. Los policías están desprotegidos y a la postre resultan ser el jamón del sandwich.

La crisis empezó en una pelea callejera, pasó por un reclamo directo de Pablo Garate al Gobernador, Kicillof hizo oír su queja al Ministro de Seguridad y el Jefe de Policía ordenó una inspección minuciosa en la Comisaría de Tres Arroyos y Jefatura Comunal, como para marcar territorio. Una especie de intentar demostrar “quién es el que manda”.

El Intendente estaba muy preocupado porque no se redimensionan debidamente los servicio policiales en Tres Arroyos, cuando hay recurso humano capacitado, pero no lo sacan a la calle a pesar de estar disponibles. “Las órdenes vienen de arriba”, y la Policía es una organización netamente verticalista.

El miércoles, después del partido de fútbol entre los seleccionados de Argentina e Inglaterra, hubo un incidente en el centro de Tres Arroyos, cuando algunos revoltosos, no muchos, pelearon en la calle y al llegar los uniformados a poner orden, se hicieron amigos y empezaron a pegarle a los policías, dos de los cuales resultaron heridos, levemente, pero heridos al fin. Y hasta el propio Secretario de Seguridad, intentó separar a los revoltosos y habría también “cobrado”.

Por qué el enojo de Garate? Porque mientras el centro de la ciudad estaba invadido de alegría y de miles de personas festejando el triunfo de Argentina, todos los efectivos del Escuadrón de Caballería permanecían en la sede, sin salir, porque no habían recibido orden de servicio para sumarse al trabajo de calle. No solo pasó eso con los efectivos del escuadrón local, sino que la bajada de línea fue para todas las dependencias de esa dirección descentralizada.

La queja fue anoche mismo y esta madrugada los funcionarios de Asuntos Internos viajaron a Tres Arroyos, llegando a las 10 de la mañana, lo que marca que salieron de La Plata a la madrugada.

Una especie de revancha por la actitud, buena y oportuna del Intendente, desgastando toda la energía en una imprevista e incisiva inspección a la dependencia Comisaría Primera y Jefatura Municipal.

La conclusión es que cada uno trata de salvar su ropa, sin priorizar la necesidad de seguridad que requiere la población y menos aún respaldar al buen policía a quien le decae notablemente el ánimo, le bajan la moral, de desplegar su vocación.

Los auditores estuvieron 10 horas y son verdaderos sabuesos, entrenados para el trabajo de campo y con experiencia para encontrar hasta el más mínimo detalle para elaborar finalmente un informe que hasta puede poner en peligro la carrera de un buen policía por un caso sencillo. Siempre pasa.

Estos temas merecen aclararse y evitar que se repitan. Que no emerja un revanchismo inútil que a la postre no sirve para nada.

Se esperan dos cosas: Que las más altas autoridades del Ministerio de Seguridad reflexionen y no inculpen buenos policías por eventuales errores administrativos, sin dolo, brinden respaldo a los “polis” que nos cuidan todos los días, y atiendan el reclamo del Intendente de volcar el mayor recurso el próximo domingo, salga o no salga Argentina campeón del Mundo de Futbol.