Un “arrepentido” en el Hospital: devolvió un cortador de gasa que había robado
En los últimos días desde el Hospital Pirovano denunciaron en la dependencia policial local el robo de una máquina para cortar gasa. El elemento estaba en el nuevo área de esterilización.
Allí llegan las planchas de gasa en tamaño standard (grande), por lo que debe dosificarse y luego esterilizarse para llevar los “paquetes” a las distintas áreas del nosocomio, salitas y unidades sanitarias del distrito.
La gasa se corta a medida, con una máquina diseñada para ello. Es de uso manual y necesaria e imprescindible para la tarea.
Ese trabajo se lleva adelante en el área esterilización del Hospital y es a diario.
La semana pasada, cuando el encargado del corte va a iniciar su tarea buscó el cortador y no lo encontró. Averiguó si el mismo había sido retirado para alguna reparación, pero nadie sabía nada.
Conclusión: lo habían robado.
Informada la superioridad se hizo lo que se debe hacer: la denuncia policial y también se origina un expediente interno.
Dos días más tarde, el enfermero jefe del área, recibe la visita de un extraño en su casa, a quien no conoce. Se apersona y cuando le abre la puerta le indica “no nos sirve, acá la tenés de nuevo”.
Y en ese instante le devuelve la máquina que había desaparecido del Hospital.
Está de onda la cuestión de los “arrepentidos”.